La respuesta honesta es que depende de tres cosas: cuánta gente entra por la puerta, qué hace una vez adentro, y qué tan rápido la suciedad se vuelve visible en tus superficies. Así lo dimensionamos para nuestros clientes en Miami-Dade.
Oficinas pequeñas, menos de 185 m²
Con menos de quince personas, dos veces por semana suele mantener el espacio. Los baños y la cocina son los que marcan el ritmo, no los escritorios. Si tu equipo almuerza en la oficina todos los días, pasa a tres veces por semana antes de considerar cualquier otra cosa.
Oficinas medianas, de 185 a 930 m²
Tres visitas por semana es la base habitual, con los baños atendidos en cada visita. Al pasar de cuarenta personas, el servicio diario casi siempre sale más barato por persona, porque el equipo deja de pelear contra la suciedad acumulada y empieza a mantener.
Espacios de alto tráfico y cara al cliente
Recepción, salas de exhibición y cualquier lugar donde esperen tus clientes deberían limpiarse a diario. Es el seguro de reputación más barato que existe: la gente juzga tu negocio por la puerta de vidrio y por el baño, no por aquello en lo que más inviertes.
Lo que Miami añade a la ecuación
Aquí la humedad y el aire salino pesan de verdad. Los vidrios se manchan más rápido cerca del agua, los tapetes de entrada retienen más humedad, y las rejillas de aire juntan polvo antes que tierra adentro. Si estás a pocas cuadras de la bahía, cuenta con más trabajo de vidrios y de entrada que una oficina comparable más al oeste.
Una regla rápida
Cuenta tus baños y multiplica por la cantidad de usuarios diarios. Si un solo baño atiende a más de veinticinco personas al día, necesita atención diaria sin importar cómo sea el resto de tu programa.
¿No sabes en qué categoría cae tu espacio? Dinos los metros cuadrados y cuánta gente son, y te dejamos el programa y el precio por escrito, sin costo.